domingo, 15 de marzo de 2026

sábado, 14 de marzo de 2026

Eso es lo que me gusta de ti - The Romantics




La canción “What I like about you” no muestra nada especial. Los acordes son básicos, la letra es sencilla, sin refinamientos liricos, pero … todo es genial, las guitarras distorsionadas, la armónica, el ritmo. Pero lo mejor es el cantante quien también toca la batería, la forma cómo susurra, baja y sube la intensidad de la canción. Est e tema nos retro trae la esencia del rock, un ritmo intenso, melodía dislocada, intensidad interpretativa. En síntesis, una canción para cantar, bailar y disfrutar.

jueves, 12 de marzo de 2026

¡Guíame Mabel!- XCIII


 Si, una noche bailamos, solos, sin nadie alrededor, ausentes de juicios de valor. Giramos en armonía con la tierra y el sol, el espacio gozoso nos contenía, mientras al tiempo dábamos gracias por esos momentos que nos regaló. La alegría se convirtió en el titiritero que los hilos de los danzarines movió. La dicha desenfrenada se escapaba ruidosa por nuestras bocas, dejando a los ojos que hablaran de sentimientos y emociones. Una algarabía poderosa desbordó nuestros cuerpos y rompió represas que la tenían contenida.

La noche perdió el sentido y cayó. Y así nos despedimos para siempre los dos

viernes, 6 de marzo de 2026

¡Guíame Mabel! -XCII

 


Recontando mis vividos múltiples yos, por si se me hubiera extraviado alguno, la mente me trajo al presente la vida de uno de ellos, cuando mi tiempo señalaba los veinte años. La aparición de un nuevo yo usualmente está marcada por un hecho inusual, podía ser cualquier evento, trivial, grave, místico o simbólico. La iniciación a ese nuevo yo la anunció la música de una canción, “Cerrito de Huajsapata”. Estaba estudiando el contrabajo en el Conservatorio cuando un amigo me refirió a un grupo de música folclórica que necesitaban un músico para que tocara los bordones de la música del altiplano. Me facilitaron un disco de larga duración del “Centro Musical Teodoro Valcarcel". El disco se llamaba Música de los Andes Peruanos. Al escuchar su melodía, sus inusuales intervalos hacian trastrabillar mis genéricos intervalos occidentales. Su ritmo eran pulsaciones de un corazón gigante y viviente de una atmósfera telúrica, con un lenguaje con fonemas desconocidas y difícil de producir, uniendo consonantes qué no deberían estar abrazadas. Esa música abrió la entrada de un mundo ajeno e ignorado qué no había visto o porque no había sido el momento hasta ahora. Había rozado mi oído la música del centro, la ancashina y aun la ayacuchana, pero el mundo aymara abrió un portal de singular realidad que chocó con el patrón establecido de mi nacionalidad disociada. Si, me habían rozado los guijarros y algunas rocas de la nación quechua, pero con la cultura aymara hubo una inundación de mi alma, que rompió dique y causes de las artificiales construcciones culturales que me formaban. Pude sentirla dentro, pude olerla y hasta saborearla. Descubrí que el cielo y la tierra se fundían en esa cultura que también era mía. Y que al bailarla y cantarla también yo le pertenecía.

´´Cerrito de Huajsapata, tú no más estas sabiendo

la vida que estoy pasando, la vida que estoy pasando.

Un besito y un abrazo, a cualquiera se le da

 a cualquiera se le da.

al rico por su dinero y al pobre por caridad´´