No sé porque hay
días en que me es más honda la necesidad de ti. Es como si un tren me hubiera
pasado encima y el dolor me apretara la garganta para pronunciar tu nombre. Soy
un pedazo de hielo desprendido de un iceberg que flota solitario en los mares
de la Antártida, gélido y solo y precisara decir tu nombre para calentarme.
Las
reminiscencias me asaltan cual jaguar agazapado detrás de cada recuerdo. Cada
noche mi ser, desprovisto de la armadura de racionalidad con que combato el
mundo, sucumbe ante la confirmación de la imposibilidad de alcanzar en vida la
felicidad humana. Entonces, … pienso en ti.
«Desiderata» (del latín «cosas deseadas») es un famoso
poema de autoayuda escrito por el estadounidense Max Ehrmann en 1927,
popularizado mundialmente a finales de los 60 y consolidado en español por la
icónica interpretación hablada del actor mexicano Jorge Lavat en 1972. El
texto, que ofrece consejos de paz y sabiduría, fue erróneamente atribuido a una
antigua iglesia en Baltimore antes de reconocerse su autoría real.
Alguien grito mi
nombre. Volteé el rostro hacia mi derecha, desde donde se
había emitido esa voz. Detuve mi andar y en un segundo enfoque el rostro de la
figura que me llamó. La imagen de esa persona atravesó centenares de momentos
de mi historia y su imagen difuso por el recuerdo, se plasmó en un tierno
rostro que mi mente asoció con un nombre.
-¿Raquel?
-Manuel - volvió a
repetirme.
-¡Hola! – respondí.
-¡Qué
milagro de verte!
Nos acercamos
lentamente y agarrados de los brazos nos besamos en las mejillas.
- ¿Cómo
estás? – me preguntó.
-¡Bien! ¡muy bien! ¿Y
tú?
Y así hilamos esos
momentos con preguntas y respuestas tratando de coser diez años de rotura de
una tela que fue una y ahora son dos.
Raquel había sido
mi primer amor, amor de adolescente, amor estudiantil. La conocí cuando yo tenía
14 años y ella 13. Estaba yo con un amigo en un parque cuando la vimos bajar
del ómnibus escolar de su colegio. Al notar lo linda que era mi amigo me reta si
yo le podía hablar. Cierto que era bonita y que normalmente me tendría que
rechazar, pero me animé y le conversé. Ella aceptó graciosamente mi intención. Y así, solía esperarla que bajara del bus y
la acompañaba a su casa. En el segundo piso de un edificio donde ella vivía,
antes de entra a su departamento, a escondidas no besábamos. A esa edad me
sentía feliz y suertudo de tener una chica así.
Pero el destino
obró y hizo que me mudara lejos de Raquel. Además, su mamá se enteró que Raquel
tenía enamorado y no la dejaba salir. Todo eso nos distanció. Pero ahora un
milagro nos reunió.
Sentí que ella me
hablaba con ansias y alegría y era lo mismo que yo sentía. Estuvimos hablando un
buen rato, no recuerdo de que temas, pero si recuerdo cómo no le pedí
vernos otra vez. Tampoco le pregunté por su número de
teléfono, ni su dirección, ni nada. Ni siquiera le expresé
que ojalá la suerte nos volviera unir otra vez. Callé.
Y así nunca supo Raquel
que ese mismo día, a la 7 de la tarde, yo me casé.
Están extrayendo el
tiempo de la vida. Las horas ahora son minutos, los años días. Alteraron el
orden de las cosas, el efecto precede a la causa, puedes salir antes de haber
entrado. Lo que haces hoy o mañana afecta el pasado. No lo hemos notado porque
se hace en milésimas de segundo.
Luego extraerán el
espacio, nos quitaran primero la altura, no habrá arriba ni abajo, seremos
seres aplastados por una gravedad absoluta, manchas deformes, irregulares en el
suelo.
Aun así, frente a
lo aberrante e inaudito, nos arreglaremos para seguir haciendo el mal … hasta
el final.
Tu imagen brilla en
el centro de mis recuerdos. Se abre entre la bruma que se condensa sobre los
recuerdos. Aunque siempre y todos los días se encuentra vivo en mi mente, el polvo
del tiempo se acumula en mis habilidades y sentidos, ya no me permite reproducir
claramente tu persona. Por ello, recurro de tanto en tanto a ver tus fotografías.
Tus fotografías me
acercan tu ser a la realidad. Con ellas te sostengo en mis manos, te focalizan
mis ojos, tu imagen, borrosa en el recuerdo, atraviesa mis pupilas y cincela
otra vez sus contornos en mi memoria. Entonces, tus expresiones de alegría de
tu rostro, retransmiten las emociones que vivimos en un intemporal ayer.
El día más triste
de mi vida empezó hace siete años con tu partida. ¡Imagina! ese día aun no termina.
Parece que se prolonga mientras en mi memoria siga viva. Parece algo irreal,
porque todo sigue su curso, aunque el sol salga, la luna alumbre, el cuerpo
envejezca. Me pregunto si terminara en algún momento, ya se han ido familiares
y muchos amigos. Ya no uso el calendario, el tiempo ya no lo cuento en años
sino en horas. No se ha parado de contar y voy viviendo más de 60M. Ha habido
cataclismos y guerras y aun extraños cometas y ni así ese día ha concluido.
Solo falta que se acabe el mundo y venga el Cristo para que ponga fin a esta
pesadilla.
“Mayor Tom” es una canción sobre un astronauta al que
se hace referencia en las canciones de David Bowie "Space Oddity",
"Ashes to Ashes", "Hallo Spaceboy" y "Blackstar".
La propia interpretación de Bowie del personaje evolucionó a lo largo de su
carrera. "Space Oddity" (1969) representa a un astronauta que
inesperadamente se pierde fuera del mundo para viajar más allá de las
estrellas.
En "Space Oddity", la salida del mayor Tom
de la Tierra es exitosa y todo va según lo planeado. Luego durante el viaje, el
mayor Tom piensa que su nave espacial sabe cuál es el camino a seguir y dice a
la base de control que le diga a su esposa que la ama mucho. La base de control
entonces le informa al mayor Tom que pasa algo malo y tratan de restablecer
contacto con el mayor Tom. Las últimas palabras de Tom en la canción son:
"Aquí ... estoy flotando en mi nave, muy por encima de la Luna. El planeta
Tierra es azul y no hay nada que pueda hacer".
La canción “El mayor Tom. Vuelve a casa” de Peter
Schilling es una secuela de lacanción
de David Bowie "Space Oddity". Musicalmente es diferente a la canción
de David Bowie ya que Schilling usó un ritmo Techno.
En esta canción, la base de control de la tierra
decide traer al mayor Tom a casa. Sin embargo, justo cuando está a punto de
encender los propulsores y re-entrar en la Tierra, se corta la comunicación en
el momento que dice "Dile a mi esposa que la amo" y se apaga la nave.
Se supone que, por desgracia, Tom murió en el proceso de reentrada, pero de
hecho, el mayor Tom, ha falsificado su muerte para poder volver a las
profundidades del espacio, que ahora considera su hogar.
Surge la pregunta ¿Por qué el mayor Tom no regresa a
la tierra y decide enrumbar al espacio infinito al cual considera su “casa”?
¿Por qué dice que “La Luz” gobierna su nave?
La respuesta podría ser que el mayor Tom tiene
información del espacio que nadie más tiene, ni siquiera la base de la tierra.
Allá, en el espacio infinito se encuentranuestra casa, donde debemos de regresar.
Otra teoría seria que el mayor Tom es un
extraterrestre y que ha fingido todo el tiempo para poder volver a su hogar.
Cualquiera fuera la respuesta no invalida la estética
que despliega la canción, una melodía teckno, la cuenta regresiva, el proceso
del despegue, el recuento de la odisea al espacio y el eco del coro que estalla
y se expande cuando la letra sugiere que el mayor Tom vuelve a casa perdiéndose
en el vasto universo.
“Daylight” es una
balada inquietante, con piano, que captura la esencia de la lucha humana entre
la oscuridad y la luz. La honestidad de David Kushner es un soplo de aire
fresco, ya que reconoce que incluso los más virtuosos entre nosotros pueden
sentirse atraídos por la oscuridad. Reconoce el poder de la tentación y la
naturaleza seductora de nuestros deseos pecaminosos, que a menudo pueden anular
nuestro buen juicio.
A través de su
música, Kushner pretende transmitir el deseo paradójico de algo que es a la vez
dañino e irresistible. Utiliza los elementos contrastantes de la luz y la
oscuridad para ilustrar este conflicto interior. La letra “Oh, lo amo y lo odio
al mismo tiempo, tú y yo bebemos el veneno de la misma vid” resume este
concepto.
Kushner es muy
consciente de la oscuridad que hay en su interior. La primera estrofa de la
canción explora una relación compleja que le proporciona placer a nivel físico,
pero que le deja con una sensación interna de incomodidad. Reconoce que la
naturaleza de sus interacciones puede no estar en consonancia con sus valores
morales o éticos.
Me digo a mí mismo
que no iré allí
Oh, pero sé que no
me importará
Intento lavar toda
la sangre que he derramado
Esta lujuria es una
carga que ambos compartimos
Sin embargo,
Kushner pierde esa batalla en la segunda estrofa de la canción y se pregunta si
alguna vez podrá encontrar el perdón.
Me digo a mí mismo
que es la última vez.
¿Podrías tener un
poco de misericordia?
¿Si vuelvo a
arrodillarme?
En lo más profundo,
muy profundo, Señor, lo intento
Intento seguir tu
luz, pero es de noche
Por favor, no me
abandones al final
Kushner se esfuerza
por seguir el camino de Dios y hacer lo correcto, pero a menudo tropieza y cae.
En esos momentos, clama por misericordia y perdón, esperando que Dios le
muestre compasión y gracia.